Cuando Se Aprende Demasiado De La Epoca De Escuela

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Cuando mi madre finalmente decidió tomar ese en aquella como Jefe de la División, supe que estaba en problemas. Su de se extendía mucho más allá de mi escolar. Y de todos modos, estaba al tanto de las muchas discusiones que mis tuvieron sobre ‘Cariño, ¿qué hacemos con los niños?’ Bueno, finalmente encontraron oro, un después de la escuela. ¿No será eso grandioso? ¡Los están aprendiendo cosas nuevas mientras los están felizmente acuñando billetes verdes!

Y así, fuimos directamente a otra después de nuestra escuela. El folleto decía que estarían ‘usando divertidas y de innovadores para llenar el vacío en la comprensión de su hijo’. Supongo que querían decir que el maestro escribiría la y que nosotros debíamos copiarla. Al menos, esto es lo que sucedió la mayor parte del tiempo. Por supuesto, no les dijimos a nuestros padres. ¿Cómo ayudaría eso? Simplemente se volverían inteligentes y nos trasladarían a una que realmente nos haría resolver nuestra tarea.

Odiaba las clases. Sobre todo, me aburría hasta las lágrimas o me dormía. Después de tantas en la escuela, ¿quién querría pasar toda la tarde con los mismos libros? Pero, de niño, uno tenía pocas opciones en estos asuntos. Especialmente cuando los de uno le decían hábilmente a uno que el salario de mamá nos ayudaría a conseguir esa nueva o ese videojuego. ¡Pierde un poco, gana un poco!

Entonces, un día, mi hermana decidió sacudir el barco proverbial. Ella decidió que tenía suficiente que y se negó a ir al después de la escuela. Fue entonces cuando mis comenzaron a oler algo rancio. Poco después de eso, nos pusieron en un mejor (o, sí, otro educativo). Esto era más grande, más brillante y de alguna manera más divertido. Tuvimos algunos interesantes, y también una COMPUTADORA. Cada uno de nosotros tuvo la de hacer algo en la (esto, cuando las apenas comenzaban a hacer sentir su presencia). De alguna manera nos las arreglamos para hacer nuestra tarea, la mayoría de las cuales teníamos que hacerlas nosotros. Entonces llegó el momento de divertirse. Teníamos un poco de todo. Clases de actuación, oratoria, y, por supuesto, pintura. Esas que pasamos salpicando color en las y riéndonos de bromas tontas fueron realmente lo más destacado de un día aburrido. Irónicamente, comencé a esperar mi después de la escuela.

Ahora, muchos años después, cuando necesito tomar un y dejar a mi solo hasta que regrese, sé lo importante que se han vuelto estos después de la escuela. ¡Habla sobre la historia que se repite! Solo espero que le lleve a uno bueno, y sí, también será educativo.

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